¿De que manera puede concebirse el movimiento?
El
movimiento puede concebirse desde diferentes perspectivas dependiendo de los
objetivos a determinar. A lo largo de la historia muchos investigadores han
tratado de investigar el movimiento centrándose una una concepción más concreta
a fin de hacer un trabajo más concreto y demostrable. No obtante el movimiento
humano debe entenderse cómo una acción compleja en la que todo encaja (“tout se
tient”). Por ello a continuación revisamos algunas concepciones partiendo de la
que me parece más amplia y más fácil de abordar con toda su amplitud. Esta
concepción es según 4 vertientes: anátomica o estructural, fisiológica,
psicológica y sociológica.
-
Anatómica o estructural:
Hace referencia a los
elementos más importantes que intervienen decisivamente en la producción de
movimiento, como los huesos, articulaciones, músculos, nervios y vasos
sanguíneos que responden a causas físico-mecanicas (Luttgens y Wells, 1985; Aguado, 1993; Hainaut, 1982;
Corraze, 1988).
-
Fisiológica:
Su objetivo de
investigación principal se centra en determinar las funciones principales de
los diferentes órganos en la producción de cualquier movimiento (Astrand y
Rodhal, 1985; Guyton, 1978; Fox, 1984; Guyton, 1988; grosser y Cols, 1991)
-
Psicologica:
Trata de determinar
las causas internas que hacen al hombre intervenir con el medio que le rodea
(Flavell, 1982).
-
Sociológica:
Esta vertiente da
justificación de las influencias del grupo social en las actividades que el
hombre realiza (Le Boulch, 1971; Alexander y Cols, 1980; Bandet y Abbadie,
1976; Gesell, 1960; Lapierre y Aucouturier, 1977; Lee, 1983; Ruiz Perez, 1987).
Existen
muchos autores que han tratado el estudio y comprensión del movimiento según diferentes parámetros. Pero para
poder entender el movimiento del hombre es necesario diferenciar esta acción de
la que realiza un animal ya que entre hombre y animal las similitudes podrían
establecerse únicamente desde un punto de vista biológico. Es necesario
concebir el movimiento realizado por el hombre cómo una unidad psicobiológica
(Cecchini, 1996). Cecchini expresa este pensamiento con estas palabras: “Lo
corporal no puede dar explicación del movimiento humano salvo en aspectos
marginales (anatomicos, biológicos, mecanicos), por eso hablamos de acción o conducta motriz, que nos remite a la persona que se mueve”.
Esta
complejidad en el movimiento humano hace que diferentes autores centren sus
estudios desde aspectos diferentes. Sanchez Bañuelos (1996) señala dos
parámetros esenciales, el cuantitativo
y por otro lado el cualitativo. Según el parámetro cuantitativo el
objetivo sería determinar el grado de consumo y la movilización necesaria para
realizar el movimiento como la intensidad y la frecuencia de dicha actividad
(Shepard, 1994; Gonzalez y Gorostiaga, 1995; Navarro, 1994). El otro parámetro
es el cualitativo, orientado a la comprensión y análisis del propósito y el
contexto.

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